Un estudio de fase 3, el ensayo PROTEUS, ha demostrado que la combinación de apalutamida con terapia de privación androgénica (ADT) antes y después de la prostatectomía radical en hombres con cáncer de próstata localizado de alto riesgo o localmente avanzado mejora significativamente la respuesta patológica y reduce la incidencia de metástasis. En comparación con ADT sola, la adición de apalutamida disminuyó en un 20% el riesgo combinado de metástasis a distancia o muerte, traducido en un aumento absoluto del 5% en la supervivencia libre de metástasis a cinco años (78,2% frente a 73,5%). El estudio, presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica y publicado en New England Journal of Medicine, incluyó a 2109 pacientes con una mediana de edad de 66 años y Gleason ≥8, asignados aleatoriamente a recibir apalutamida más ADT o placebo más ADT durante seis ciclos de 28 días antes y después de la cirugía. La tasa de respuesta patológica completa o enfermedad residual mínima (<5 mm) fue mayor con apalutamida (8,9% vs 1%). Además, la duración hasta la aparición del primer tratamiento local o sistémico posterior aumentó casi 33 meses y la supervivencia libre de eventos se prolongó en 19 meses en el grupo con apalutamida. No obstante, los eventos adversos, incluyendo rash cutáneo y fatiga, fueron más frecuentes con la combinación, así como las muertes atribuidas al tratamiento. Este avance redefine el paradigma terapéutico perioperatorio en este grupo de pacientes, aunque quedan dudas sobre la necesidad de tratamiento pre y postoperatorio para todos, y cómo se compara esta estrategia con otras opciones como radioterapia más ADT o cirugía aislada. Se aguardan resultados de estudios comparativos adicionales para clarificar estas interrogantes.