El tratamiento dirigido que bloquea una de las mutaciones genéticas más comunes en el cáncer de páncreas ha mostrado resultados prometedores cuando se administra junto con la quimioterapia estándar de primera línea, según se presentó en el Congreso sobre Cánceres Gastrointestinales de ESMO 2026. Un estudio multicéntrico de fase I/II realizado por investigadores del Dana-Farber Cancer Institute evaluó la eficacia del zoldonrasib en pacientes con cáncer pancreático metastásico portadores de la mutación KRAS G12D. Los resultados preliminares evidenciaron altas tasas de reducción tumoral y disminución significativa del ADN tumoral circulante, sin problemas de seguridad inesperados. El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los más letales y de difícil tratamiento, con diagnóstico frecuente en etapas avanzadas. Mutaciones en el gen KRAS, responsable de regular el crecimiento celular, están presentes en el 90% de estos tumores; la variante G12D representa aproximadamente el 40%. Tradicionalmente considerada "indruggable", esta mutación ahora puede inhibirse con fármacos específicos como zoldonrasib, que actúa directamente sobre la proteína mutada a diferencia de la quimioterapia convencional. En el estudio participaron 81 pacientes, 41 recibieron zoldonrasib con FOLFIRINOX modificado y 40 con gemcitabina y nab-paclitaxel. Las tasas de respuesta objetiva fueron del 82% y 61% respectivamente, con control de enfermedad en un 96% y 90%. Se observaron reducciones superiores al 50% en el ADN tumoral mutado en sangre en todos los pacientes evaluables y aclaramiento completo en un 47% y 71%. La seguridad fue coherente con los efectos conocidos de la quimioterapia, sin toxicidades adicionales, y no se registraron muertes relacionadas con el tratamiento. Estos resultados respaldan el uso combinado de terapias dirigidas y quimioterapia estándar, aunque se requieren confirmaciones en el ensayo aleatorizado de fase III RASolute 305 que comparará zoldonrasib más quimioterapia frente a placebo más quimioterapia en este grupo. De confirmarse, esta estrategia podría suponer un avance importante hacia tratamientos más personalizados y evaluarse en fases iniciales para mejorar la respuesta preoperatoria.