Un estudio reciente dirigido por un equipo de Roswell Park Comprehensive Cancer Center ha identificado un mecanismo molecular crucial que influye en la agresividad del liposarcoma, un cáncer originado en el tejido graso. Esta investigación, publicada en la revista Science Advances, revela que la proteína PPAR-gamma actúa como un regulador que determina si las células tumorales adoptan un estado maduro y menos agresivo (liposarcoma bien diferenciado) o si permanecen en una forma inmadura y de rápido crecimiento (liposarcoma desdiferenciado).
El liposarcoma puede presentarse en dos formas principales: bien diferenciado (WD), que crece lentamente y responde mejor a la cirugía, y desdiferenciado (DD), caracterizado por una proliferación rápida, mayor capacidad de diseminación y resistencia a tratamientos. Los tumores pueden contener regiones de ambos tipos e incluso cambiar de un estado a otro, fenómeno asociado con la recurrencia y progresión del cáncer.
Mediante la técnica de secuenciación de ARN a nivel de núcleo celular único, los científicos analizaron muestras que contenían simultáneamente áreas WD y DD. Descubrieron células similares a las madre que pueden diferenciarse en cualquiera de las dos formas tumorales, y que PPAR-gamma funciona como un interruptor que guía esta diferenciación.
Este hallazgo no solo explica la heterogeneidad observada en los liposarcomas, sino que también señala a las células con características madre y sus procesos biológicos como posibles blancos terapéuticos para evitar que el tumor progrese a su forma más agresiva, lo que abre nuevas vías para el desarrollo de estrategias clínicas más efectivas contra esta enfermedad.