Penumbra ha iniciado un estudio clínico destinado a evaluar la eficacia de su portafolio de catéteres RED para reperfusión en pacientes que presentan oclusiones en el segmento M2 de la arteria cerebral media. Este segmento está involucrado en aproximadamente 3% a 7% de los casos de ictus isquémico agudo, lo que representa entre 21,000 y 66,000 episodios anuales, según datos aportados por la empresa.

El ensayo, diseñado como un estudio prospectivo en condiciones reales, buscará determinar si las herramientas de trombectomía asistida por computadora y aspiración modulada, incluyendo el dispositivo Thunderbolt, mejoran los resultados en estos pacientes. El Thunderbolt ha recibido recientemente la autorización regulatoria en Estados Unidos y la Unión Europea para su uso en accidentes cerebrovasculares isquémicos agudos y funciona disminuyendo la fricción entre el coágulo y el catéter de reperfusión, reduciendo el tiempo de extracción y restauración del flujo sanguíneo.

Esta investigación, en la que se incluirán hasta 250 participantes en aproximadamente 40 centros, comparará la gestión médica estándar con el tratamiento complementario utilizando la tecnología de Penumbra. La iniciativa busca responder a dudas generadas tras estudios previos, incluyendo el que evaluó dispositivos intracraneales de Medtronic, y que no demostraron beneficios superiores del tratamiento endovascular en oclusiones de vasos medianos como el M2.

Los resultados podrían guiar la selección terapéutica para pacientes con este tipo de ictus, facilitando la posible ampliación del uso de la trombectomía mecánica en una patología cuyo manejo es aún desafiante. Penumbra, que será integrada a Boston Scientific tras la adquisición acordada por 14,500 millones de dólares, realiza este estudio con la intención de aportar evidencia clínica sólida para este grupo específico de pacientes.