La terapia neoadyuvante en el cáncer de mama temprano permite no solo adelantar el tratamiento sistémico, sino también observar la sensibilidad tumoral in vivo. La detección de enfermedad residual tras la cirugía se ha consolidado como un importante indicador pronóstico, especialmente la respuesta patológica completa (RPC) en cáncer triple negativo y HER2 positivo. Sin embargo, la RPC es una medida retrospectiva: solo se conoce al finalizar el tratamiento y la cirugía. Durante la neoadyuvancia, la evaluación del tratamiento se basa en exploración clínica e imágenes, que no siempre reflejan la respuesta molecular. En este contexto, el ADN tumoral circulante (ctDNA) surge como una herramienta capaz de monitorizar en tiempo real la respuesta biológica al tratamiento.
Un estudio piloto prospectivo publicado en JCO Oncology Advances analizó, en 30 pacientes con cáncer de mama triple negativo o HER2 positivo en estadio II–III, la medición secuencial de ctDNA mediante la prueba personalizada Signatera antes, durante cada tres semanas y después de la neoadyuvancia. Los resultados mostraron que el ctDNA fue detectable en casi todos los pacientes al inicio (95% en triple negativo y 91% en HER2 positivo), independiente del tamaño tumoral. Más relevante fue observar que la desaparición rápida del ctDNA, en las primeras seis semanas de tratamiento, se asoció a mejores hallazgos quirúrgicos: el 86% de pacientes con eliminación temprana de ctDNA logró una RPC o enfermedad residual mínima (tumor invasivo <1 cm y ganglios negativos), frente al 60% en quienes persistió o apareció tardíamente.
Este hallazgo destaca que el seguimiento dinámico del ctDNA aporta información distinta y complementaria a los biomarcadores basales, ya que refleja la evolución molecular del tumor durante la terapia. La persistencia de ctDNA después de la cirugía fue mayor en pacientes sin eliminación temprana (60% vs. 5%, P=0.0128), sugiriendo que el monitoreo molecular podría anticipar la presencia de enfermedad mínima residual (EMR) y riesgo de recaída más allá de lo que revela la patología quirúrgica.
Además, los niveles cuantitativos de ctDNA pretratamiento mostraron valor pronóstico: cargas superiores a 10 moléculas tumorales por mL se relacionaron con mayor riesgo de recaída molecular o clínica (OR 14,2; P=0,026), mientras que niveles inferiores a 1 MTM/mL indicaron menor riesgo (OR 0,38; P=0,04). Aunque el tamaño reducido del estudio limita la validación de estos umbrales, plantea el interés de incorporar la magnitud del ctDNA y su cinética en futuros modelos de riesgo.
Casos individuales evidenciaron que algunas pacientes con RPC según patología aún presentaron aumento de ctDNA tras cirugía, lo que motivó intensificación terapéutica antes de recurrencia clínica, demostrando el potencial del ctDNA para detectar enfermedades residuales sistémicas no visibles en anatomía local. En otro caso, el aumento de ctDNA precedió en tres meses la recurrencia detectada por imagen, confirmando el valor pronóstico temprano del seguimiento molecular.
El estudio también mostró que en el 60% de los pacientes con ctDNA detectable postoperatorio, los resultados influyeron en decisiones clínicas, incluyendo ajustes terapéuticos e imágenes adicionales. No obstante, se requiere validar si estas modificaciones mejoran la supervivencia. Limitaciones importantes incluyen el tamaño pequeño, combinación de subtipos biológicos, corto seguimiento y sensibilidad limitada para enfermedad cerebral aislada.
En conclusión, el análisis secuencial de ctDNA durante la neoadyuvancia ofrece una ventana única para evaluar la respuesta tumoral en tiempo real y podría transformar la estrategia terapéutica adaptativa de cáncer de mama temprano. La integración conjunta de la respuesta patológica y molecular promete un control más preciso de la enfermedad. Sin embargo, su aplicación clínica generalizada necesita estudios prospectivos que evalúen si la modificación de tratamiento basada en ctDNA mejora resultados a largo plazo.
Referencia
George M, Omene C, Meghal T, et al. Predicting Response to Neoadjuvant Therapy in Patients With Early-Stage Breast Cancer Using Circulating Tumor DNA Testing. JCO Oncology Advances. 2026;3:e2600022. Published August 24, 2026. doi:10.1200/OA-26-00022.