El estudio E4512, publicado en The Lancet Respiratory Medicine en agosto de 2026, evaluó la eficacia del crizotinib como tratamiento adyuvante en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) ALK-positivo en estadios tempranos, tras resección completa. A pesar del éxito previo del crizotinib en enfermedad avanzada, el estudio aleatorizado de fase III no mostró mejora en la supervivencia libre de enfermedad (SLE) comparado con la simple observación. Tras un seguimiento medio de 65,7 meses, la mediana de SLE fue de 74,6 meses con crizotinib frente a 106,2 meses en el grupo de observación (HR 1,08; p=0,80), lo que indica ausencia de beneficio clínico. Esta investigación pone de manifiesto que la identificación de un blanco molecular no es suficiente para asegurar eficacia en la enfermedad localizada. Factores como la potencia, farmacocinética, actividad contra el sistema nervioso central y perfil de tolerabilidad del fármaco son determinantes para el éxito adyuvante. La falta de actividad significativa en el sistema nervioso central, donde tiende a metastatizar el CPCNP ALK-positivo, podría explicar parcialmente estos resultados, dado que crizotinib es un inhibidor de primera generación con limitada penetración cerebral. Además, los efectos adversos de grado 3 o superior afectaron al 58% de los pacientes tratados, resaltando la importancia de un balance favorable riesgo-beneficio en el contexto adyuvante donde la enfermedad macroscópica está ausente. El estudio sufrió reclutamiento limitado debido a la baja frecuencia de casos y a la rápida evolución terapéutica, con la aprobación de inhibidores de ALK de nueva generación, como el alectinib, que han demostrado mejor perfil. En conclusión, E4512 descarta el uso de crizotinib como tratamiento adyuvante en pacientes con CPCNP ALK-positivo tras cirugía, y destaca la necesidad de optimizar la selección del inhibidor ALK para lograr beneficios en el tratamiento curativo precoz.